Hoy por primera vez sentí que los que
me rodeaban, de alguna forma u otra,
sólo querían sobrevivir a la sociedad
que los compele a continuar con
sus quehaceres, y ellos, abnegados,
continúan como pueden, a veces
saludándose con afecto,
cosa que me conmueve porque
es una forma de huir de lo estricto.
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
En silencio
Se iba el sol atrás de unas palmeras. Lo veía desde el mar, tibio, con sargazo en algunas partes. Las olas se formaron con más altura, pero...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Sigue el ritmo de los días y las estaciones, con la alegría de quienes viven el instante como los pájaros. Cada mañana, gracias a su sonri...
-
Una vez levantado de la siesta, y luego de quedarme mirando el techo un buen rato, decidí que lo mejor sería terminar algunos dibujos que te...
No hay comentarios:
Publicar un comentario