Hoy por primera vez sentí que los que
me rodeaban, de alguna forma u otra,
sólo querían sobrevivir a la sociedad
que los compele a continuar con
sus quehaceres, y ellos, abnegados,
continúan como pueden, a veces
saludándose con afecto,
cosa que me conmueve porque
es una forma de huir de lo estricto.
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Villa Traful
Salimos cerca del mediodía. Esta vez, por suerte, no me despertaron los hombres de la casa vecina de atrás (los que estaban cortando baldos...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Entro a una catedral algo pesada, con retratos de hombres —obispos, cardenales— que consagraron su vida a ordenar a los hombres según cierto...
No hay comentarios:
Publicar un comentario