Se ve un
delfín que salta encima del agua para celebrar, suponemos que la cercanía de un
barco, que pasa con pescadores que alzan sus brazos en señal de alegría. Celebran el
contacto entre lo instintivo de cuerpo y las emociones. Situación que dota al mundo de una subjetividad increíble y
hace que nos preguntemos cómo será la existencia de quienes sienten pero no
hablan. El delfín por caso.
Archivo del blog
viernes, 28 de diciembre de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Nuevo aire
Viernes. Un día insulso porque no emprendí el camino al club junto al río para, después de trotar, quedarme un rato mirando el agua. Pero q...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario