El consumismo que se enciende más
en la medida que la tecnología
lo acicatea; los gatos en los tejados
inmaduros aún, y las fiestas en los
departamentos alquilados
por quienes buscan progresar
para lograr, según dicen, su
libertad duradera. La plata
es energía, me decía un amigo
ayer, y después hablábamos de
los límites de la energía,
de la potencia de los cuerpos.
Y no sacamos muchas conclusiones.
lunes, 1 de septiembre de 2014
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