Existen energías arquetípicas en el universo que se ubican en determinado tiempo-espacio y, desde ese núcleo, generan efectos en los seres.
La correspondencia arquetípica, sin embargo, es otorgada desde la tierra, que es el espacio donde se vivencian las potencias y son, además, interpretadas -que es algo distinto-.
Pensado de este modo, resulta intrigante por qué un determinado espacio del cielo puede tener una energía arquetípica -hablo de un signo-. Y por qué su influencia se manifiesta al momento de encarnar en este mundo y durante la existencia también e incluso después.
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Ningún peso en los pies
31 de agosto de 2026 Once y cuarto de la noche. Perdió uno a cero nuestro equipo una vez más. Mi hijo de veinte años me dijo: “No puedo cr...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario