Archivo del blog

sábado, 22 de noviembre de 2014

A la espera de un pintor

Ese complicado esquema que te asalta
por la noche, cuando los bandidos salen
por las periferias en busca de cosas jugosas
y vos te conformás con la carroña
que depositaron en un tiempo ya muy lejano
los ángeles renacentistas que andaban
conducidos por un Santo sin nombre.

La brazos no hay que bajarlos, te repetís.
Pero la aurora queda aún en un lugar
también triste y lleno de latas de pinturas
sin abrir. ¿Estás a la espera de un pintor tal vez?

No hay comentarios:

Sobre el escenario

Desde la terraza donde empezabas a trabajar la piedra con una gradina y una maza, miraste las nubes; iban de derecha a izquierda. Unas plant...