Hay días en que el pez
se vuelve mágico
en el sentido de que permanece
en un estado más etéreo que de costumbre.
Son los días en que sus tonos
son más fuertes, o tal vez
más brillantes y su potencia
dice que podría recorrer el
mar hasta donde los hielos
comienzan y se esparcen
de esa manera tan extraña
que resulta cautivadora.
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