Se obnubila el pez
cuando siente la superficie cerca
y un cúmulo de recuerdos aflora
para determinar un instante más
complejo del que está acostumbrado.
¿No hay una voluntad tan determinada
en general, ni siquiera un espacio
mental que empuje una idea
más allá de la comida en él?
Todos apuestan a que sí
y es por eso que su figura
evoca tanto.
domingo, 2 de noviembre de 2014
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