Cae la lluvia sobre los ellos
que se enaltecen con el agua
sobre su cabezas exaltadas
por la magnificencia del sol
en la última de todas las playas
conocidas en donde la naturaleza
se vuelve un montón de arena
y en donde los caballos buscan
referencias hasta que encuentran
el mar y lo tocan.
Hay muchos modos de establecer
verdades para imponer certidumbres
frente al vacío de un desierto.
Las imágenes sirven para eso
porque enlazan al tiempo
y lo dejan en los límites
de su propio entendimiento.
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Nuevo aire
Viernes. Un día insulso porque no emprendí el camino al club junto al río para, después de trotar, quedarme un rato mirando el agua. Pero q...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario