El campo en su dimensión fantástica
se ensombrece en la medida que las nubes
a caballo avanzan.
Unos cuantos toros reposan alejados de las vacas.
Los teros a su lado cuidan sus nidos agazapados,
unos chimangos en lo alto de unos álamos
buscan sus presas, un suave aroma a invierno
se aproxima para conmoverme.
No me importa que me llamen romántico.
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