Las fantasías de ellos
cuando se enjabonaban lo suficiente
como para sentirse listos
para amar a las sirenas.
como para sentirse listos
para amar a las sirenas.
Vuelvo al hotel con las gotas y las dejo en la enorme bolsa de farmacia que llevo siempre: cremas para los pies, remedios, espuma de afeitar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario