Cae la lluvia sobre el techo y genera
ruidos encantadores que ilustran
de un modo extraño la tarde.
El encanto de la lluvia se
emparenta con la voluntad
de proseguir en un estado de
ensoñación que le permita a uno
mantener cierta calma. La necesaria
para recordar con más amor
el tiempo pasado.
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domingo, 7 de diciembre de 2014
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