El tiempo de lluvia como una ángel
alado que se presenta para una inmersión.
No es cierto que lo único que exista sea el presente.
Ni es cierto que existan afirmaciones capaces de definir algo,
ni que un sentido pueda dar algún tipo de certeza.
Las frutas todavía en los árboles.
Las acacias y sus hojitas.
Son tan chicas que el viento las vuela.
De hecho, tengo muchas en la palma de mi mano.
Me imagino que estoy en un lugar con montañas.
Voy desnudo y sin ninguna oportunidad
de correr en busca de una toalla con la cual cubrirme.
Archivo del blog
domingo, 7 de diciembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Nuevo aire
Viernes. Un día insulso porque no emprendí el camino al club junto al río para, después de trotar, quedarme un rato mirando el agua. Pero q...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario