Una nueva era en donde
la moneda común sea mi moneda.
Las fábulas que me gobernaban
tienden a ceder, pero sólo un poco.
Están aún a la espera de recuperar terreno.
Hay pájaros afuera, y hace calor.
Toda una gama de flores crece ajena a mi dolor.
Y eso sí que es una suerte.
Archivo del blog
sábado, 6 de diciembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Luna inmensa
Jugué con mi hijo al fútbol tenis en la playa. Armamos en la arena un rectángulo con una línea en el medio simulando una red imaginaria. Nos...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Sigue el ritmo de los días y las estaciones, con la alegría de quienes viven el instante como los pájaros. Cada mañana, gracias a su sonri...
-
Una vez levantado de la siesta, y luego de quedarme mirando el techo un buen rato, decidí que lo mejor sería terminar algunos dibujos que te...
No hay comentarios:
Publicar un comentario