En el primoroso
lugar donde siempre estuviste
hoy no
estás. Tal vez por un error mío,
o no sé bien
por qué. En todo caso,
te
espero para remediarlo, por los siglos
de los
siglos, donde vos digas.
Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...
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