Te levantaste en el tiempo
y había un
entusiasmo espléndido:
los mejores caballos se habían disparado
y nadie atinaba a
enlazarlos.
los mejores caballos se habían disparado
Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...
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