por los confines y queriéndonos mucho
nos dimos de todo.
Los árboles de todas las plazas
crecen como nunca antes.
Nos adentramos en las penumbras acechantes.
Ya los pájaros llegan para interpretar
la cúspide magenta de los cielos.
Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...
No hay comentarios:
Publicar un comentario