sábado, 18 de noviembre de 2017

Poemas en Nueva York. A la salida de un colegio

Estar frente al agua
para que las cosas reposen un poco,
mientras algunos pasan frenéticos,
con la vista puesta en una forma que los abraza
y los empuja a ser más y más intensos
en el despertar de cada día.

Nosotros en cambio vamos atrás de lo tenue.

El día declina en una tristeza
que de a poco, por ser tan frágil,
se ha vuelto tierna y nos convierte
en los que aguardan la llegada del ímpetu en el agua.

No hay comentarios:

A la hora de vivir

  Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...