Un día de principios de marzo,
sin que podamos explicar bien por qué,
algo tuvo una impronta que nos dejó
acostados en un desierto oscuro
acostados en un desierto oscuro
donde vimos las estrellas junto a unos zorros azulados.
Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...
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