Un día de principios de marzo,
sin que podamos explicar bien por qué,
algo tuvo una impronta que nos dejó
acostados en un desierto oscuro
acostados en un desierto oscuro
donde vimos las estrellas junto a unos zorros azulados.
Un día extraño en el que me desperté nueve y media, un día de sol con cierto calor. Es el comienzo del otoño. Me puse a trabajar en casa, ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario