Soñé con un parque en donde la paz y la tranquilidad se extendían en el tiempo,
y lo mismo nuestros abrazos y nuestros besos. Y nuestras voces también
se volvían casi inaudibles. Todo estaba rodeado de hortensias
que crecían a la vera de un lago donde nadaban cisnes
que como nosotros languidecían en la felicidad de saber
que un momento de quietud puede ser también una realidad duradera.
Archivo del blog
viernes, 21 de septiembre de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Acá en México
Acá en México hay parlantes en los comercios, en las lejanías, en las fiestas electrónicas que se realizan a distancias más o menos cercanas...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Una vez levantado de la siesta, y luego de quedarme mirando el techo un buen rato, decidí que lo mejor sería terminar algunos dibujos que te...
-
Vuelvo de la playa abrumado. Y lo peor no es esa sensación tan grande, lo peor es cuando la realidad te persigue y te alimenta: hoy iba por ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario