Supongo que con los años esta propensión
a perfilar bordados mentales va a diluirse
hasta entrar a un mar azul oscuro
donde las palabras compasión y ternura
puedan describir un viaje hasta los altares
donde los pájaros van, en altas horas de la tarde,
seguros de que el día está
en lo que con tanto empeño buscan.
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