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martes, 11 de junio de 2019

Frente a una escultura de Isamu Noguchi 9

¿A dónde van los tiempos
que nos inundan con formas y desenlaces
para sumirnos enseguida
en una escena y otra,
hasta que al final todo se decanta
y la obra llega al negro?

Soñamos con una luz más allá,
pero casi no manejamos los sentimientos;
y eso que van a un ritmo bastante
menos vertiginoso que el mundo.

Lo que nos queda es contemplar
el ritmo lento, amado y amante.

Tener una gran boa
y verla rozar nuestros pies.

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