No hay ni bueno ni malo,
ni abajo ni arriba,
sino en nosotros mecanismos inasibles
que nos llevan a actuar de modos,
que representan ciertas consecuencias,
que mutan a otros espacios.
Todo lo que se puede decir
puede ser dicho de incontables modos.
Existen matices que generan
oscuridades y luces
en un cuadro
que no tiene inicio ni final
y se parece al mundo.
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sábado, 9 de noviembre de 2019
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