hacia una dirección
que desvanece toda forma innecesaria
y ahí lo dormido
me permite sentir
la tibia mano de una mujer
que me pide amor
delante de unas hortensias azules.
Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...
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