*
En las calles elegantes, las evocaciones a la tristeza ceden; los pájaros permanecen en silencio. El paisaje es frío y mudo, casi nada se mueve. Los grises se van intensificando en la medida que el sol termina de posarse en las ramas de los árboles más grandes al pie de esta colina.
Valoramos la elegancia de esos árboles.
*
Si bien lo escapado del terreno dificulta nuestros pasos, miles y miles aparecen; hablan de que todo fue glorificado. Es por la posibilidad que finalmente tenemos delante. Los objetos son cuerpos. El paisaje es un cuerpo. El mar un cuerpo.
Ya podemos ir por los lugares que antes rehuíamos.
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
La primera estrella
Acabo de ver un documental sobre el grupo inglés Pulp. Termina con una frase de su cantante al final del concierto que atraviesa todo el fi...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Y desmoronado como estaba recibí el lazo sagrado. Entró en mí el juguete voluptuoso de Flavia. Y cuando entró, empecé a sentir un dolor que,...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario