Un campo en verano, un mar de tierra.
Las cosas pasan en contados instantes,
Vuelan los pájaros, se mueven la ramas.
Recuerdo una mañana:
agua y más agua cayendo del cielo
y recuerdo los pájaros entusiasmados,
en el verde, en el pasto, y ese momento,
esa tierra, y a mi cuerpo y la fuerza,
y esa impresión que se grababa en mí.
Archivo del blog
jueves, 20 de febrero de 2020
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Villa Berna
Nos levantamos después de dormir bastante. Las margaritas, la multiplicidad de plantas y de árboles, me calman. Mientras desayunamos cerca ...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario