Un punto útil puede ser dar con la idea (y machacar mucho con esa idea, -y cuando digo machacar me refiero a los días de los días-), de que al fin y al cabo no hay nada fuera de nuestro mundo.
Somos los únicos que creamos nuestros propios valores y armamos nuestras dimensiones para llegar a lo que tenemos
Deberíamos entonces ocuparnos de armar con mucho amor nuestro mundo; de eso nos deberíamos ocupar realmente. Lo que pasa es que es difícil vivir sin un registro específico que prescinda de lo que entendemos por la "valoración de los otros" y que muchas veces, en realidad, es solamente nuestro propio modo de ver las cosas lo que suponemos que piensa el otro -y acá volvemos al hecho de que nada de lo que podamos sentir o pensar se escapa a nuestra individualidad-.
De manera que existe un punto trágico en el hecho de que todas nuestra impresiones no salen de nuestra esfera sentimental -por decirlo de algún modo-, y el hecho de que las verdaderas dimensiones empáticas exigen interactuar con un otro que no termina nunca de acceder a la complejidad del mundo específico que tiene enfrente.
Es por eso que las miradas, los gestos tiernos, ayudan tanto.
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Caleta Tankah 2
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
-
Sigue el ritmo de los días y las estaciones, con la alegría de quienes viven el instante como los pájaros. Cada mañana, gracias a su sonri...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Una vez levantado de la siesta, y luego de quedarme mirando el techo un buen rato, decidí que lo mejor sería terminar algunos dibujos que te...
No hay comentarios:
Publicar un comentario