Aquella noche
la ciudad a la que llegaste
estaba quieta
y el río era de un verde
casi azul.
Y confiaste
más en esa experiencia
que en cualquier idea
o postulado.
Caía el sol. Hablaban de lo lindo que sería ver un faro a lo lejos. Una gaviota, al ras del agua, enfrentaba el viento. Contaron l...
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