Aquella noche
la ciudad a la que llegaste
estaba quieta
y el río era de un verde
casi azul.
Y confiaste
más en esa experiencia
que en cualquier idea
o postulado.
Viernes. Un día insulso porque no emprendí el camino al club junto al río para, después de trotar, quedarme un rato mirando el agua. Pero q...
No hay comentarios:
Publicar un comentario