En las rosas chinas,
cantaban los pájaros.
No estaba claro
si por el ímpetu del paisaje
o porque tenían
unas ganas tremendas
de cantar.
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
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