Muchas de tus ocupaciones
se limitaban a encontrar
una piedra en el zapato;
y a sentir esa piedra
día y noche.
Meditabas tanto sobre esa piedra
que después te absorbía
el trabajo de pulirla.
Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...
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