Cerrabas los ojos,
y había agua
y más agua,
cayendo,
y pájaros entusiasmados,
unos y otros,
saltando
sobre el pasto.
Cinco y doce de la mañana. Sentado en el living de mi casa, escucho un colectivo que hace sonar sus frenos, luego un auto con la música estr...
No hay comentarios:
Publicar un comentario