Cerrabas los ojos,
y había agua
y más agua,
cayendo,
y pájaros entusiasmados,
unos y otros,
saltando
sobre el pasto.
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
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