En el sueño
escribías en la nieve
con la ayuda de un palo
en un idioma
que no reconocías,
pero los trazos
te eran familiares.
Se trataba de un idioma
de dibujos que pedían
otros paisajes.
Cinco y doce de la mañana. Sentado en el living de mi casa, escucho un colectivo que hace sonar sus frenos, luego un auto con la música estr...
No hay comentarios:
Publicar un comentario