Frente al río iban unos patos en viaje. El viento era calmo; una garza aprovechaba los últimos momentos para caminar por el agua. No intentaba pescar, solo ir, hasta que la oscuridad bajara.
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
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