Más temprano, en la orilla, veías cómo la línea de tu caña dividía el agua.
Ella, sentada y por momentos con su rodilla tocando la tuya, miraba unos pájaros que bajaban a tomar agua, benteveos....
Nos levantamos después de dormir bastante. Las margaritas, la multiplicidad de plantas y de árboles, me calman. Mientras desayunamos cerca ...
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