Más temprano, en la orilla, veías cómo la línea de tu caña dividía el agua.
Ella, sentada y por momentos con su rodilla tocando la tuya, miraba unos pájaros que bajaban a tomar agua, benteveos....
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
No hay comentarios:
Publicar un comentario