Después bajó el sol y se fueron con una linterna a sentarse en las piedras más alejadas.
Aún hoy son los gatitos que descubrieron esa noche de luna llena. Cinco o seis dormían en colchones de algas dispersas.
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
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