¡Oh! No sabía qué era la felicidad,
pero ahora lo sé, así que vuelvo a ese tiempo
para llevarlo al altar más sagrado
donde lo dejo por siempre.
Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...
No hay comentarios:
Publicar un comentario