Esos días a la hora de la siesta, solían bajar entre cardos con puntas violáceas para seguir por donde crecían unos frutos rojos en forma de unas bolitas que eran muy apreciadas por los zorzales.
Día último de playa. Decido ir al mar no obstante son las tres de la tarde. El calor es abrasador. Me bajo del auto y subo el médano. La ar...
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