El estanque donde los animales descansaban era lánguido. En pequeños grupos, ajenos a la mezquina maquinaria de los pensamientos, esos animalitos nos miraban. Por lo que parecía habían sido puestos para resaltar mis pobres acotaciones. Tus palabras en cambio preparaban el evento. Las miles de vueltas para afrontar lo que impacta. El difícil arte de continuar sin un deseo, un plan o un objetivo. En definitiva, algo que nos justifique y otorgue un sentido. Y sin embargo, al fin y al cabo, solo queríamos descansar, como ellos, plácidamente.
Archivo del blog
jueves, 10 de noviembre de 2022
Esos animalitos nos miraban
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Villa Berna
Nos levantamos después de dormir bastante. Las margaritas, la multiplicidad de plantas y de árboles, me calman. Mientras desayunamos cerca ...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...

No hay comentarios:
Publicar un comentario