Soltar nuestro conocido y pequeño arte. Llegar donde las fricciones ceden y los modos buscan una esencia. Para eso hay que trabajar hasta que las fascinaciones no estén cerca. Hay un río, nos decían, donde se puede besar un muro de piedra liso y blanquísimo que genera una devoción que sosiega. De esa manera, afirmaban, se llega a una complejidad sutil. Pero no lo decían con estas palabras.
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martes, 15 de noviembre de 2022
Nuestro conocido y pequeño arte
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Mis orígenes
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