Sobre la parte más profunda del río, sobre su peligro inquietante, llegamos a donde nadie acecha ni canta, ni balbucea siquiera. El lugar donde se percibe una claridad increíble, dijiste. Y era verdad: nuestra concentración iba hacia un fondo de piedras esas tardes en que el calor cede, los días se acortan y la luz unifica nuestro alcance.
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martes, 6 de diciembre de 2022
Cuando el calor cede
Sobre la parte más profunda del río, sobre su peligro inquietante, llegamos a donde nadie acecha ni canta, ni balbucea siquiera. El lugar donde se percibe una claridad increíble, dijiste. Y era verdad: nuestra concentración iba hacia un fondo de piedras esas tardes en que el calor cede, los días se acortan y la luz unifica nuestro alcance.
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