Sobre la parte más profunda del río, sobre su peligro inquietante, llegamos a donde nadie acecha ni canta, ni balbucea siquiera. El lugar donde se percibe una claridad increíble, dijiste. Y era verdad: nuestra concentración iba hacia un fondo de piedras esas tardes en que el calor cede, los días se acortan y la luz unifica nuestro alcance.
Archivo del blog
martes, 6 de diciembre de 2022
Cuando el calor cede
Sobre la parte más profunda del río, sobre su peligro inquietante, llegamos a donde nadie acecha ni canta, ni balbucea siquiera. El lugar donde se percibe una claridad increíble, dijiste. Y era verdad: nuestra concentración iba hacia un fondo de piedras esas tardes en que el calor cede, los días se acortan y la luz unifica nuestro alcance.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Tipo de vida
El día prometía ser de sol pero está más bien nublado. Después del desayuno me resuelvo a pintar un poco. No avanzo mucho con la pintura, p...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Hoy, más temprano, me puse a escribir y luego a contrastar esa escritura con el chat inteligente. La verdad es que entablar un diálogo con...
No hay comentarios:
Publicar un comentario