Niza. Descanso en la playa entre unas grandes piedras que arman una mini escollera. El tamaño y la disposición de las rocas resultan tan perfectas que logro acostarme en la posición más placentera que recuerde. El sol calienta tibiamente. El mar, turquesa cerca de la orilla, rompe cerca, casi me baña. Pero mi familia quiere seguir viaje. Almorzar. Mejor. Los instantes son los fuertes. Son las pinceladas que definen todo.
Archivo del blog
jueves, 19 de enero de 2023
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Mis orígenes
Cinco y doce de la mañana. Sentado en el living de mi casa, escucho un colectivo que hace sonar sus frenos, luego un auto con la música estr...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Y desmoronado como estaba recibí el lazo sagrado. Entró en mí el juguete voluptuoso de Flavia. Y cuando entró, empecé a sentir un dolor que,...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario