El día fue gris y frío. Pero mientras anochecía en el parque aún estaban unos niños de dos o tres años festejando un cumpleaños. Con mi amigo, sentados en un banco, veíamos a dos madres repartir caramelos y chocolates de una bolsas. Me contaba mi amigo que su cuñado está al borde de la muerte, que su mujer e hijos están algo lejanos y que no cree que su trabajo tenga demasiado sentido. Así llegamos a aproximarnos al sentido último de las cosas: ¿qué deberíamos hacer con el resto de nuestras vidas? Por supuesto nos perdimos en idas y vueltas y, cuando nos levantamos, cada uno regresó a su casa en busca de algo que libere al día de lo filoso que ronda ciertos diálogos...
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Tipo de vida
El día prometía ser de sol pero está más bien nublado. Después del desayuno me resuelvo a pintar un poco. No avanzo mucho con la pintura, p...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Hoy, más temprano, me puse a escribir y luego a contrastar esa escritura con el chat inteligente. La verdad es que entablar un diálogo con...
No hay comentarios:
Publicar un comentario