Se elevó una nube sobre el río pequeña y redondeada y, con suma lentitud, comenzó a navegar sobre el agua oscurecida. Ahí mismo donde, cuando fijaba la vista, descubría el lomo de un buey pastando.
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
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