Había algo fascinante en el hecho de estar
en un lugar remoto que debía ser caliente
pero estaba frío.
Esos días íbamos al lugar donde
lo terroso y lo rojo, lo oscuro
y lo blanco, desde lo alto,
nos convocaba a mirarlo.
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
No hay comentarios:
Publicar un comentario