Por la falta habitual
de un mínimo entendimiento,
el milagro, humilde y certero,
como la flecha en el blanco,
se presenta cuando las cosas
logran ser mínimamente
de tu competencia.
Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...
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