Por la falta habitual
de un mínimo entendimiento,
el milagro, humilde y certero,
como la flecha en el blanco,
se presenta cuando las cosas
logran ser mínimamente
de tu competencia.
Viernes. Un día insulso porque no emprendí el camino al club junto al río para, después de trotar, quedarme un rato mirando el agua. Pero q...
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