miércoles, 2 de agosto de 2023

Los desfiles a caballo

 

Recuerdo un roble que se desplomó 

sobre una calle apenas iluminada. 

Y me busco en esa calle, firme, 

al lado del tronco, ansioso por tocarlo.

 

Ese tronco fue incipiente y frágil 

y después voluminoso. Pasamos a su lado 

muchas veces, ajenos de su presencia.

 Hablo de nosotros el día que llegamos 

a esta casa expectantes por lo que vendría. 

Los desfiles a caballo, los bailes de la mano, 

las fuentes rebosantes de agua.

No hay comentarios:

A la hora de vivir

  Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...