Venecia tiene muchos lugares hasta que por fin uno llega a su último canal y enfrenta el hecho de que más allá hay un mar y después están los alpes. Pero más cerca está el aeropuerto, las vías del tren y ciertas fábricas que tienen chimeneas funcionando. Y sin embargo, la emoción sobrevive. Eso me gustaría decirle a una joven que con el uniforme de la municipalidad barre las pinochas de unos pinos -los únicos árboles que he visto por acá-. Me pregunto qué pensará de este paisaje, de su trabajo y del espacio y el tiempo en general. Me gustaría mucho escuchar a la gente hablar de sus ideas del espacio tiempo después de preguntarle cómo son sus días...
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sábado, 20 de enero de 2024
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La primera estrella
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