Venecia tiene muchos lugares hasta que por fin uno llega a su último canal y enfrenta el hecho de que más allá hay un mar y después están los alpes. Pero más cerca está el aeropuerto, las vías del tren y ciertas fábricas que tienen chimeneas funcionando. Y sin embargo, la emoción sobrevive. Eso me gustaría decirle a una joven que con el uniforme de la municipalidad barre las pinochas de unos pinos -los únicos árboles que he visto por acá-. Me pregunto qué pensará de este paisaje, de su trabajo y del espacio y el tiempo en general. Me gustaría mucho escuchar a la gente hablar de sus ideas del espacio tiempo después de preguntarle cómo son sus días...
Archivo del blog
sábado, 20 de enero de 2024
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Nuevo aire
Viernes. Un día insulso porque no emprendí el camino al club junto al río para, después de trotar, quedarme un rato mirando el agua. Pero q...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario