Al despertar, para serenarte,
cerraste los ojos. Esperabas
una señal, pero no había
nada en la oscuridad.
Esa luz tan deseada nunca llegó.
Solo para contar que hoy fui al taller. Eran las seis y un poco más, calculo. Había trabajado lo suficiente en la oficina. Asuntos de siemp...
No hay comentarios:
Publicar un comentario