miércoles, 24 de julio de 2024

Por instantes

 

El momento que hoy más busco, tal vez,

es cuando puedo ir a almorzar a un restaurant 

sencillo. Una barra, poco espacio, sobre una peatonal,

atendido por un dueño que tiene mi edad,

se formó en una cocina de Italia

y le gusta la música que a mí me gusta.

Más no puedo pedir. Llego a la hora del cierre,

almuerzo en una silla en la barra que 

por ser la última tiene un escalón a mi costado 

en el que puedo apoyar una pierna 

y con todo el cuerpo para atrás, sentado en la silla,

echarme y lograr una pose relajada que debe ser 

la envidia de todo el que pasa por la calle 

y me ve a mí mirándolos a ellos, 

recostado, feliz, contemplativo, escuchando 

una música suave. Por instantes, también calmo,  

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