En las rosas chinas,
cantaban los pájaros
para mostrar su alegría.
Y en ese mismo jardín,
había un árbol y en su tronco
una cuevita donde esperabas
que naciera una estrella.
Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...
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