En las rosas chinas,
cantaban los pájaros
para mostrar su alegría.
Y en ese mismo jardín,
había un árbol y en su tronco
una cuevita donde esperabas
que naciera una estrella.
Viernes. Un día insulso porque no emprendí el camino al club junto al río para, después de trotar, quedarme un rato mirando el agua. Pero q...
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