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jueves, 9 de octubre de 2025

Peces atrapados

 

 

Una noche de verano,

con un amigo y los hijos de ambos,

con el mar hasta la cintura,

como no tenían suerte

con los faroles y los calderines,

decidieron usar una red más grande.

Mientras tu amigo extendía la red

de un lado, la orientaste del otro,

perpendicular a la rompiente,

a la altura de primeras piedras,

y pronto agarraron unos peces

y festejaron.

Pero, en la orilla,

como los peces estaban atrapados

en las redes y los niños no podían

sacarlos, sin pensarlo dos veces

los degollaste con tus manos.

Los niños te miraron horrorizados.

En tus manos, la sangre salada

parecía traer de regreso

algo que nunca se había ido.

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